"Los libros son las abejas que llevan el polen de una inteligencia a otra".

James Russell Lowell (1819- 1891),

poeta y crítico estadounidense





viernes, 8 de diciembre de 2017

¡Feliz Navidad!




La Navidad es el momento perfecto para volver a recordar  los verdaderos valores. Para reflexionar y entender que todo lo que necesitamos está dentro de nosotros. No para guardarlo en lo más profundo, sino para prodigarlo a nuestro alrededor. Qué la  casualidad no existe,  y que  somos la suerte de nuestro esfuerzo y tesón.
 


La Buena Nueva, nos llega a cada uno de forma diferente. Por eso desde hace mucho tiempo, la celebramos deseándoos: Paz y Libertad  para todos los días del año.


Familia: Jiménez-Eguizábal 

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Jubileo



«Todo tiempo de cambio conlleva algo valioso»

Este pensamiento me ha acompañado a lo largo de más de seis décadas. Y en pleno dilema, cuando se interpone el corazón a la cabeza, o viceversa, cuando contemplas las mil y una posibilidades que acompañan a la  decisión a tomar, y sientes  el temor a equivocarte,  llega la célebre idea y equilibra la balanza.

 Hoy cierro una puerta y tras ella quedan años de esfuerzo; pero su balance evidencia  más satisfacciones que sufrimientos. He sido capaz –aun contra viento y marea- de  ser como el siervo que devolvió a su  señor el doble de los talentos que le había confiado. Echando la vista atrás me doy cuenta de que mi vida, aunque sencilla, ha sido todo un éxito. ¡Hasta ahora!

Mañana abriré otra, y encontraré un amplio horizonte lleno de expectativas que,  con el brillo y calor de la mirada de mi familia (marido e hijos), seguiré sin dudar con el convencimiento de que la decisión de hoy fructificará mañana.





(Por cierto, el que quiera leer la Parábola de los talentos: Mateo 25:14-30)

domingo, 8 de octubre de 2017

MI PADRE Y SU HUERTA




¡La fuerza de la palabra!



Con sabiduría, mi padre sustentaba a los suyos sin permitir que las malas hierbas se comieran sus cultivos. Combatía las plagas  eficazmente sin  pesticidas venenosos. Para ello, disponía una gran cantidad de cultivos intercalados. En paralelo. De tal manera que los bichos de una hortaliza se comían los de la otra. Así, conseguía una huerta en constante crecimiento; y la despensa bien surtida.
Y es que mi padre, era muy sabio. Tanto, que incluso hablaba a las plantas, manteniendo que éstas, agradecidas, crecían tras el sonido de sus palabras. Siempre mantuvo que la palabra es la palanca que tiene más  fuerza que ninguna otra herramienta.